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Tras la Segunda Guerra Mundial, gracias al desarrollo de los transportes (más rápidos y económicos), a una Europa más próspera y con espacios naturales cada vez más escasos en el continente, los turistas viajarán a África para disfrutar de esta “naturaleza salvaje”. Ya no para cazarla, sino para contemplarla. Y pagarán por ello. Y los nuevos líderes africanos estarán de acuerdo… 💡por los beneficios económicos; 💡por el reconocimiento internacional; 💡por el control de los territorios, posible gracias a la creación de parques financiados con fondos internacionales. En 1975, Mobutu, entonces presidente del Zaire (actual República Democrática del Congo), se jactó de ello: en diez años, su régimen había creado más parques que los colonizadores en 85. La conservación colonial sobrevivió, pasando a ser sostenida por manos africanas. Etapa 2: Organizar de una Conferencia InternacionalArusha, Tanzania, 1961. Primera gran conferencia internacional sobre conservación en los recién independizados estados africanos. Reunió a 130 “expertos caballeros” (término acuñado por el historiador Raf De Bont) procedentes de numerosos países: figuras reconocidas con poderosas redes de contactos y el respaldo de instituciones como la UNESCO y la FAO. Así se fabricó un consenso: la conservación es un asunto global, que debe ser liderado por expertos occidentales y que requiere de financiación internacional. Fue también en este contexto donde se produjo un cambio decisivo en el lenguaje. La conservación deja de presentarse como una opción política colonial, para convertirse en un concepto científico, neutral y universal: una política que ya no se percibe como tal y que, por tanto, deja de poder ser cuestionada. Etapa 3: Enviar personas a terreno para "ayudar a los gobiernos a ayudarse a sí mismos"WWF, un fondo creado en esta conferencia de Arusha, comenzó a proporcionar apoyo financiero a los "expertos" enviados a terreno para ayudar a los líderes africanos en sus esfuerzos conservacionistas. ¿Y quiénes eran estos expertos? A menudo antiguos funcionarios coloniales que empezaron a trabajar como asesores internacionales.
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